Arido
Una cafetería donde los pedidos llegan por WhatsApp todo el día. Construimos un sistema operativo de pedidos alrededor del equipo, y sigue creciendo con ellos.
Cada pedido empezaba como un chat.
Los clientes de Arido piden como se pide en Cabo: por WhatsApp. Eso significaba que alguien del equipo siempre estaba contestando, confirmando, revisando una transferencia y copiando el pedido al punto de venta, muchas veces todo al mismo tiempo y fuera de horario.
Pasamos las primeras semanas dentro de ese flujo antes de escribir una línea de código: cómo llega realmente un pedido, quién lo confirma, cómo se ve un comprobante de transferencia, qué zonas tienen entrega gratis y qué necesita ver el equipo en una mañana pesada.
Un agente toma el pedido. El equipo conserva el criterio.
Empezamos pequeño: un agente en el número de WhatsApp propio de Arido que contestaba preguntas del menú y los horarios, probado codo a codo con el equipo.
Después vinieron los pedidos. El agente toma el pedido con el tono del dueño y las reglas propias de la tienda, y cada pedido llega a un panel en tablet donde una persona lo confirma con un toque. Ligas de pago para tarjeta, y cada pedido confirmado pasa directo al punto de venta como ticket.
Nada le llega a un cliente que el equipo no hubiera dicho igual.
Capacitamos al equipo en el mostrador.
Cada arranque termina donde está el trabajo: detrás del mostrador, con la gente que lo va a usar todos los días.
Recorremos el panel con el equipo en un turno real, resolvemos sus dudas y ajustamos el sistema a cómo se mueven en realidad. Nada se activa hasta que el equipo se siente cómodo operándolo.
Unas seis semanas hasta una línea en vivo.
- Finales de mayoMapeamos todo el flujo de pedidos con el equipo: alcance, reglas, menú, zonas.
- JunioArranque. Un agente en su número real de WhatsApp, contestando preguntas, probado con el equipo.
- JulioPedidos, el panel en tablet para el personal, ligas de pago con tarjeta y tickets al punto de venta. En vivo en su número real unas seis semanas después del arranque.
- SeptiembreAbierto a clientes como piloto y desplegado paso a paso. Comprobantes de transferencia verificados automáticamente con el banco central de México.
- OctubreTarjetas de confirmación para el equipo, un reporte semanal para la tienda, y creciendo cada semana.
Un sistema operativo de pedidos con el que el equipo lleva el día.
Toma pedidos y contesta preguntas con el tono del dueño, con las políticas propias de la tienda.
Una tablet donde el equipo ve, confirma y cierra cada pedido. Un toque y listo.
Ligas de pago con tarjeta en cada pedido, y comprobantes de transferencia verificados con el SPEI de Banxico.
Cada pedido confirmado llega al punto de venta como ticket. Sin volver a capturar.
Zonas de entrega gratis reconocidas desde el pin del cliente.
Los pedidos y patrones de la semana, entregados a la tienda.
Las mañanas pesadas se calmaron.
Hecho para Arido, listo para alimentos y bebidas.
Todo lo que aprendimos en Arido se está volviendo una instalación repetible para restaurantes, cafeterías y panaderías: cómo tomar pedidos por WhatsApp sin perder el trato humano, cómo verificar una transferencia, cómo reconocer una zona de entrega a partir de un pin, cómo dividir un pago por producto y cómo mandar cada pedido al punto de venta.
El sistema sigue evolucionando con el equipo. Cada semana aprende una regla que les importa, y la siguiente tienda parte de todo eso.
Trae el negocio tal como es.
Te diremos con honestidad qué construiríamos primero y qué no. Sin presentación, sin discurso de ventas.
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